más raro es cuando uno no lo desencadenó
Más bien, creo que será para siempre,
nunca lo olvidará, nunca lo perdonará.
No importa lo que haga, se me hace imposible
borrar su recuerdo de un gigante muerto que hacía
de lastre a algo que quería emerger.
Terminó de morir y está bien enterrado, pero nadie lo vio,
creen escucharlo y verlo andar por ahí, temiendole,
sin darse cuenta de que no volverá,
no puede pues no lo dejo.
Puede que sean palabras baratas, pero es lo que pasa,
me canso de demostrar cosas aunque ponga mil caras de felicidad,
no me gusta no entender.
Pero más me vale tomar toda la frustración
meterla en una mochila y ejercitar mis piernas con ella, para
así andar a paso más fuerte y pisar con ganas la tumba de aquel
gigante que no es más que yo. Gané.
Quiero ser hábil, cortar la cabeza de aquel gigante y llevarla
como trofeo a quien no tenga fe y no crea en su muerte.
Se sorprenderán de lo grande que era, pero más de la fuerza de mi
brazo que la pudo cortar.
La resiliencia un don, pero hay que ser muy fuerte para soportar su peso.
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